
Cada cultura moldea la forma en que las personas piensan, sienten y se relacionan con los demás. Japón es un país fascinante con costumbres muy distintas a las nuestras, y muchas de ellas pueden ser analizadas desde la psicología. ¿Cómo influyen en su manera de ser y en su bienestar emocional? Aquí exploramos algunas de las más interesantes.
1. “Tatemae” y “Honne”: La doble cara de la comunicación
En Japón se hace una clara distinción entre:
✔ Tatemae (建前): Lo que se muestra en público, lo socialmente aceptable.
✔ Honne (本音): Los verdaderos pensamientos y emociones de una persona.
Esto puede relacionarse con la inteligencia emocional y la autorregulación. Los japoneses aprenden desde pequeños a controlar sus emociones en público para evitar conflictos y mantener la armonía del grupo. Sin embargo, reprimir constantemente los sentimientos puede generar estrés y ansiedad, ya que no siempre encuentran espacios para expresar lo que realmente sienten.
2. La cultura del “Gaman”: Aguantar sin quejarse
El concepto de “Gaman” (我慢) significa soportar las dificultades con paciencia y dignidad, sin expresar quejas ni debilidad. Esto puede relacionarse con la resiliencia y la capacidad de tolerancia a la frustración.
Lo positivo: Ayuda a fortalecer la autodisciplina y la perseverancia, valores esenciales en la sociedad japonesa.
El riesgo: La presión por no mostrar sufrimiento puede llevar a problemas de salud mental, ya que las personas pueden sentir que pedir ayuda es un signo de debilidad.
3. “Shikata ga nai”: Aceptar lo inevitable
“Shikata ga nai” (仕方がない) se traduce como “No se puede evitar”. Es una filosofía de vida basada en aceptar lo que no se puede cambiar y seguir adelante.
Esto se relaciona con la aceptación radical, una técnica utilizada en la terapia dialéctico-conductual (TDC) para reducir el sufrimiento emocional. En lugar de resistirse o frustrarse por lo que no se puede controlar, los japoneses practican la aceptación como una forma de alivio emocional.
Beneficio: Reduce la ansiedad y la frustración al no obsesionarse con lo incontrolable.
Posible inconveniente: Puede llevar a la resignación en situaciones donde sí sería posible generar un cambio.
4. El grupo por encima del individuo
A diferencia de muchas culturas occidentales, donde se valora la independencia y la autenticidad individual, en Japón el sentido de pertenencia al grupo es fundamental.
Los japoneses tienen un alto grado de colectivismo, lo que significa que priorizan el bienestar del grupo sobre los deseos personales.
Desde la psicología:
– Fomenta la cooperación y la armonía social.
– Puede generar presión social, ansiedad y miedo a no encajar.
En Japón, es común el fenómeno de los “hikikomori”, jóvenes que se aíslan completamente del mundo exterior debido a la presión social extrema y al miedo al fracaso.
5. La importancia del silencio
En muchas culturas occidentales, los silencios en una conversación pueden ser incómodos. En Japón, en cambio, el silencio es visto como una forma de respeto, introspección y comunicación no verbal.
Esto está relacionado con la capacidad de escucha activa y el procesamiento de la información antes de responder.
Ventaja: Facilita la empatía y la comprensión en la comunicación.
Desafío: Puede generar dificultades para expresar emociones abiertamente.
Conclusión: Lo diferente no es mejor ni peor, solo distinto
Cada cultura moldea la manera en que las personas piensan, sienten y se comportan. Japón tiene costumbres que pueden parecer extrañas o fascinantes para quienes no han crecido en ese contexto, pero todas tienen una explicación psicológica y social detrás.
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