patrones de pensamiento disfuncionales

By

Cuando tu mente te pone la zancadilla

A veces, el mayor obstáculo no está fuera… sino dentro de nosotros.

¿Te ha pasado que te saboteas justo cuando estás a punto de lograr algo importante? ¿O que sientes ansiedad o tristeza sin una razón evidente? La forma en la que piensas puede tener mucho que ver.

¿Qué son los patrones de pensamiento disfuncionales?

Son formas automáticas de pensar que aparecen en ciertas situaciones y que, lejos de ayudarte, te generan malestar emocional. Son pensamientos que suenan lógicos en tu cabeza, pero que están distorsionados y no reflejan la realidad de forma objetiva.

Estos patrones suelen aprenderse a lo largo de la vida, especialmente en la infancia o en momentos difíciles, y muchas veces se repiten sin que seas consciente de ellos.

Algunos ejemplos comunes:

• Pensamiento polarizado o “todo o nada”: “Si no lo hago perfecto, es un fracaso total.”

• Catastrofismo: “Seguro que esto va a salir mal.”

• Generalización excesiva: “Siempre me pasa lo mismo.”

• Lectura de mente: “Estoy segura de que piensan mal de mí.”

• Descalificación de lo positivo: “Me felicitaron, pero seguro que fue por compromiso.”

• Personalización: “Si algo va mal, seguro que es culpa mía.”

¿Qué consecuencias tienen?

Estos pensamientos no son neutros. Activan emociones como la ansiedad, la culpa, la frustración o la tristeza, e influyen directamente en tu comportamiento: puede que te paralicen, que te lleven a evitar situaciones, a actuar impulsivamente o incluso a sabotear tus propios logros.

Con el tiempo, estos patrones pueden afectar tu autoestima, tus relaciones y tu bienestar general.

¿Se pueden cambiar?

¡Sí! El primer paso es identificarlos. Una vez que los reconoces, puedes empezar a cuestionarlos, a buscar otras formas de pensar más realistas y compasivas contigo mismo/a.

Desde la psicoterapia —especialmente con enfoques como la terapia cognitivo-conductual— trabajamos precisamente en eso: ayudarte a tomar conciencia de tus pensamientos automáticos y entrenar una nueva manera de pensar que te ayude, en lugar de frenarte.

En resumen:

  • Lo que piensas influye directamente en cómo te sientes y cómo actúas.
  • Identificar tus patrones disfuncionales te permite recuperar el control.
  • Cambiar tu forma de pensar puede ser el primer paso hacia una vida más libre y equilibrada.

Si sientes que tus pensamientos te están limitando y te gustaría trabajarlos en un espacio seguro, puedes contactarme. Estaré encantada de acompañarte en tu proceso.


Posted In ,

Deja un comentario