¿Se puede entrenar la creatividad?

La creatividad suele asociarse a actividades artísticas, pero en realidad es una capacidad humana universal. Entendemos la creatividad como la habilidad para generar ideas nuevas, útiles y valiosas, tanto para resolver problemas como para adaptarnos a los cambios. Y lo más importante: no es un talento innato e inamovible, sino una capacidad que se puede cultivar.
¿Qué entendemos por creatividad desde la psicología?
En el ámbito psicológico, la creatividad no se limita a lo artístico, sino que forma parte de muchos procesos mentales cotidianos: encontrar una nueva forma de organizar nuestro tiempo, abordar un conflicto desde otro ángulo, o incluso inventar una historia para explicarle algo complejo a un niño. Todas estas situaciones requieren pensamiento divergente, una de las bases de la creatividad.
Fomentar la creatividad desde la psicología implica fortalecer funciones como:
- La flexibilidad cognitiva (capacidad para cambiar de perspectiva o adaptar estrategias).
- La tolerancia a la ambigüedad (aceptar que puede haber más de una respuesta válida).
- El pensamiento asociativo (relacionar ideas aparentemente inconexas).
- Y la curiosidad activa, como motor del aprendizaje y la exploración.
Dato curioso: lo que pasa en tu cerebro cuando eres creativo
Durante los procesos creativos, el cerebro activa lo que se conoce como red neuronal por defecto. Esta red se activa especialmente cuando no estamos centrados en una tarea específica: por ejemplo, cuando estamos relajados, soñando despiertos, recordando el pasado o simplemente dejando vagar la mente.
A diferencia de lo que se creía hace unos años, la creatividad no se localiza exclusivamente en el hemisferio derecho del cerebro. Según estudios de la Universidad de Harvard, lo que distingue a las personas más creativas es su capacidad para establecer conexiones eficaces entre distintas regiones cerebrales, incluso entre áreas que normalmente no se comunican entre sí.
Es decir, cuando somos creativos, nuestro cerebro combina la actividad de la red por defecto (asociada a la imaginación, la memoria y el pensamiento interno) con la de redes ejecutivas que se encargan de organizar, evaluar y seleccionar ideas útiles. Esta colaboración entre redes permite integrar recuerdos, experiencias previas, emociones y nuevos estímulos para generar ideas originales.
Y aquí viene lo más curioso:
Muchas veces, las mejores ideas surgen cuando no estamos buscándolas activamente. Por eso es tan común que aparezcan soluciones creativas mientras paseamos, nos duchamos o nos distraemos con algo simple. En esos momentos, la red por defecto está trabajando “en segundo plano”, haciendo asociaciones y combinaciones sin que lo forcemos.
¿Cómo entrenar la creatividad en la vida diaria?
La creatividad puede potenciarse con pequeños gestos que, repetidos en el tiempo, fortalecen el pensamiento flexible y la apertura mental:
- Rompe con la rutina: introduce pequeños cambios en tu día a día, aunque no sean los más prácticos o eficientes. La novedad activa nuevas conexiones en el cerebro y favorece el pensamiento flexible.
- Haz preguntas sin buscar respuestas inmediatas: activa tu curiosidad.
- Escribe, dibuja o crea sin juzgar el resultado: el objetivo no es hacerlo “bien”, sino permitir que las ideas fluyan.
- Busca conexiones inusuales: por ejemplo, ¿qué tienen en común un árbol y una lámpara?
- Rodéate de estímulos diversos: conversaciones, lecturas, arte, naturaleza.
En el contexto terapéutico, también utilizamos técnicas como la visualización, la metáfora o el juego de roles para fomentar el pensamiento creativo como herramienta de cambio. Explorar nuevas formas de pensar ayuda a salir de bucles mentales y promueve el bienestar psicológico.
En resumen…
La creatividad no se limita al plano estético o artístico, sino una estrategia de adaptación y transformación personal. Es una aliada en momentos de incertidumbre, un recurso para resolver conflictos y una vía para redescubrir nuestra identidad desde un lugar más auténtico.
Cultivar la creatividad es también cultivar salud mental.
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