Dormir bien en verano

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Claves para un descanso reparador

Con la llegada del calor, muchas personas notan que duermen peor: cuesta más conciliar el sueño, los despertares nocturnos aumentan y el descanso deja de ser reparador. Sin embargo, dormir bien no es un lujo, sino una necesidad básica para nuestro bienestar físico y emocional.

En consulta veo con frecuencia cómo una mala calidad del sueño empeora la ansiedad, el estado de ánimo, la concentración e incluso el apetito. No es casualidad: durante la noche, el cuerpo y el cerebro llevan a cabo funciones esenciales que impactan directamente en nuestra salud. La investigación en neurociencia ha demostrado que el sueño cumple un papel clave en la regulación emocional, el equilibrio hormonal, la reparación celular y la consolidación de la memoria.

¿Por qué dormimos peor con calor?

Nuestro cuerpo necesita bajar su temperatura para iniciar el sueño. Es un proceso fisiológico natural, regulado por el ritmo circadiano. Cuando hace calor, esa regulación se complica. La sudoración, la incomodidad física y la falta de ventilación pueden fragmentar el sueño sin que lo notemos del todo, afectando la profundidad del descanso y aumentando los microdespertares.

Consejos útiles para dormir mejor en esta época:

  • Ventila bien la habitación antes de acostarte.
  • Usa ropa de cama ligera y transpirable.
  • Dúchate con agua tibia antes de dormir para facilitar la termorregulación.
  • Evita cenas copiosas y ejercicio intenso en las horas previas.

Triptófano: un aliado silencioso

El triptófano es un aminoácido esencial que el cuerpo necesita para producir serotonina y melatonina, dos sustancias clave en la regulación del sueño y el estado de ánimo. Aunque no lo produce por sí mismo, podemos obtenerlo a través de la alimentación.

Algunos alimentos ricos en triptófano que puedes incluir en la cena:

  • Plátano
  • Pavo o pollo
  • Huevos
  • Frutos secos (nueces, almendras)
  • Legumbres
  • Lácteos (si los toleras)

Una combinación ligera de proteínas y carbohidratos complejos favorece su absorción y su efecto calmante.

Rutinas que ayudan a dormir mejor

Nuestro cerebro agradece los hábitos estables. Cuanto más regulares son nuestras rutinas, más fácil le resulta al cuerpo entrar en modo descanso. Algunas pautas útiles:

  • Acostarse y levantarse a la misma hora todos los días, incluso en vacaciones.
  • Reducir la exposición a pantallas al menos una hora antes de dormir.
  • Crear un pequeño ritual nocturno (lectura tranquila, música suave, respiración consciente).
  • Si no puedes dormir, no luches contra el insomnio: levántate, haz algo relajante y vuelve cuando sientas sueño.

Dormir es salud

Dormir bien es parte de cuidarse. No solo influye en cómo nos sentimos al día siguiente, sino en nuestra salud a medio y largo plazo. A veces, pequeñas modificaciones en el entorno o en nuestros hábitos pueden marcar una gran diferencia.

Y si el insomnio o el cansancio te acompañan desde hace tiempo, es importante no resignarse. El sueño también se puede entrenar y recuperar. Si estás en ese punto y quieres empezar a cuidarlo, estaré encantada de acompañarte en el proceso.

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