
Muchas personas consultan porque sienten que su ansiedad no termina de desaparecer, incluso después de haber tenido periodos de mejoría. Esto suele generar una gran preocupación y pensamientos como “he vuelto atrás”, “nada me funciona” o “me voy a quedar así”.
Es importante saber que los procesos de ansiedad no son lineales. El sistema nervioso no se regula de forma inmediata ni constante, y es habitual que aparezcan altibajos durante la recuperación. Estos repuntes no significan un empeoramiento real, sino una respuesta frecuente cuando existe miedo a los síntomas, hipervigilancia corporal o una necesidad intensa de control.
La ansiedad tiende a mantenerse cuando la persona observa de forma constante cómo se siente, analiza cada sensación y busca señales de confirmación o de alivio inmediato. Este patrón genera un bucle de miedo y activación que incrementa síntomas como la inquietud, el temblor, la despersonalización o la sensación de pérdida de control.
El trabajo terapéutico se centra en comprender este funcionamiento, reducir la lucha con los síntomas y aprender a relacionarse con la ansiedad de una manera diferente. No se trata de eliminarla a la fuerza, sino de favorecer una regulación progresiva y más estable, recuperando la sensación de seguridad y confianza.
Si sientes que estás atrapado o atrapada en este tipo de ansiedad persistente, el acompañamiento psicológico puede ayudarte a salir de este bucle y avanzar con mayor calma y claridad. Puedes solicitar cita online a través de la web.
Deja un comentario